OKINAWA
Un siglo en el Pe
沖縄
ペルーにての1世紀

Doris Moromisato Miasato
Juan Shimabukuro Inami

Presentación
序文

Hace cien años, de las costas azules de Okinawa zarpó la grave melancolía del sanshin, los ritos del tanabata, la redondez del sataa andaguii, Todos ellos navegaron con hombres y mujeres que miraban el horizonte como quien marcha hacia el paraíso. Cincuenta días estos seres se sostuvieron sobre las olas y a su paso las costas americanas eran novedad en sus ojos: los puentes anaranjados de San Francisco, la piel oscura de Centroamérica, las construcciones bananeras ecuatoriales, las frutas que en sus bocas hacían chispas -como el limón- y el aire salado de los desolados arenales.
Una vez en Perú, sus vidas jamás se parecerían a las de sus ancestros ...

La Travesía 航海
Inmigración okinawense a Perú:
ペルーへの沖縄移民

de los corales azules a las costas peruanas, del hambre a la ilusión
青い海岸からペルーの海岸へ、飢えから希望へ
Utoo Kanashiro nació en Nago Shi a principios del siglo XX, en los días en que Okinawa era hermosa, pero hambrienta. No había trabajo para sus jóvenes, la isla expulsaba a sus hijos e hijas hacia ultramar. Al cumplir diecisiete años fue a trabajar con otras sesenta muchachas okinawenses a las fábricas de hilado de Osaka. Ella recuerda aquellos días: "Máquina, todo noche funciona. A las seis de la tarde bañaba, comía y a las diez apagaba denki; cinco de la mañana levanta, lava cara, desayunaba y otra vez empezaba a las seis. Así duerme, todo junto, cabeza no más juntando". Durante tres años enviaba 15 yenes a su obaachan, hasta que un día su tía la casó con un japonés inmigrante en Perú a través de una fotografía. "Yo vine con shashin kekkon, esposo no conoce, su pueblo son otro. Mi obaachan dijo: 'mejor vaya Perú, otoosan también está allá... vaya porque Uchiná está peor, tiene que ir no más'". Así, Utoo arribó al desértico paisaje de la costa peruana, trabajó de sol a sol en un tambo de la hacienda, y en su precaria casa de quincha lavaba y cocinaba mientras cuidaba de sus hijos. Su esposo vendía pan con la ayuda de un burro y, como todos los inmigrantes okinawenses, al llegar al hogar le gustaba entonar las melodías del pueblo que dejó al otro lado del mar mientras tomaba ocha viendo la luna flotar sobre su nueva patria peruana.

¿Por qué vinieron de Okinawa?
何故、沖縄からやって来たか
¿Por qu{e los hombres y las mujeres okinawenses, amando tan profundamente su lugar, decidieron abandonar voluntaria y masivamente sus tierras? La mayoría de descendientes okinawenses busca respuestas recurriendo a sus otoosan y okaasan, a su ojiichan y obaachan, quienes les relatan las bondades de l atierra que dejaron y las miles peripecias que pasaron en Perú. Todos y todas coinciden en lugares y situaciones comunes. Al hablar de Okinawa mencionan el camote, la luna llena, el calor intenso, la caña de az{ucar, sus bailes, sus cantos, pero sobre todo, el hambre y la pobreza que crecía como mala hierba en la prefectura más maltratada por el imperio japonés.
Okinawa posee una amplia tradición de migraciones, debido a las difíciles condiciones en las vivieron sus pobladores, sobre todo durante la Restauración Meiji (1868-1912). El gobierno del emperador Mutsuhito, de marcado afán expansionista, implementó reformas buscando la occidentalización de la sociedad japonesa. Destacan la abolición del régimen feudal, la desaparición del estatus de samurai y la obligatoriedad del servicio militar, el aumento de presupuesto para la burocracia estatal y la obligatoriedad de la educación.
Las clases acomodadas se apoderaron de las tierras, pues los pequeños propietarios se vieron agobiados por los impuestos y tuvieron que vender. Muchos okinawenses fueron afectados por la introducción de maquinaria agrícola que aumentó el desempleo. Ya en 1868 se había iniciado el éxodo que se formalizó en 1871 cuando Hawai y Japón suscribieron un tratado permitiendo la migración masiva de japoneses en busca de trabajo. En el caso de Perú, entre los años 1899 y 1923 la mayor migración provenía de la prefectura de Okinawa debido a que su economía era incapaz de retener a la juventud.
Para la Dra. Fukumoto, Okinawa es uno de los pueblos más pacíficos y hospitalarios del mundo, una muestra de ello es que fue la prefectura japonesa que menos participó en la decisión de la Segunda Guerra Mundial, y; sin embargo, fue la más perjudicada, pues fue sacrificada por el gobierno para evitar la invasión a las islas mayores. La batalla más cruenta de esa guerra se libró en OKinawa, más de 200 000 personas murieron: el cincuenta por ciento fueron civiles y representaban un tercio de la población. Lucharon 110 000 soldados japoneses contra 548 000 soldados estadounidenses. Este hecho incentivó nuevamente la larga tradición migratoria de los okinawenses. Hasta 1977 el número de okinawenses en América era de 198 900; es decir, el 18.6% del total de la población de la prefectura.

        La primera inmigración okinawense a Perú
        Mujeres inmigrantes
        Seitei Yagui: Gestor del progreso okinawense en Perú
        La Educación: prioridad de la inmigración
        Ginyu Igei al Maestro con cariño
        Expresión antijaponesa
        Saqueo y Terremoto
        La Guerra la llegada de la infamia

Los Testimonios 証言
    Uchina quedo atrás
    Una obaachan de 104 años
    "Oe, oe, ya pues sécalo, sécalo"
    Estoy muy agradecido con la vida
    Solidario con sus raíces
    "Siempre recuerdo el color blanco de la arena"
    Una okinawense en Huaral
    "Me voy a Perú, ahí está la plata"
    "Si prendía luz era porque no había peligro"
    "Antes tres veces  no más descansa, no como ahora"
    "Bastante hemos sufrido"
    "¿Qué me gusta del Perú? me gusta todo, no puedo decir que me gusta más"
    "Mi vida parece un sueño"
    "Siempre nos hemos llevado bien con los peruanos"
    "Por eso NIHONJIN ha progresando, porque trabaja tranquilo"
    "Trabajo nomás, todo el día trabaja y trabaja, trabaja día y noche"
    "Bien he trabajado y bien he gozado"
    "La gente de Okinawa está profundamente ligada por ese sentimiento de solidaridad"

La Construcción. La nación uchinanchu
ウチナーンチュ民族の仕組み
    La nación uchinanchu, construyendo una okinawa en el Perú
    Asociación Okinawense del Perú
    Ogimi Sonjinkai
    Okinawa Shi Kyoyukai del Perú
    Asociación Femenina Okinawense del Perú
    Okinawense en las Provincias Huancayo
    Generación Dekasegi

El Legado かたみ
    También somos el Perú: Cien años de presencia okinawense
    Las familias okinawenses
    Integración a través de la cultura y el arte: artistas
        Eduardo Tekeshi
        Jorge Miyagui Oshiro
        Erika Nakasone Chinen
        Haroldo Higa
        Pedro Seiji Asato
        Alejandro Tamashiro y la Revista Puente
        Ricardo Mitsuya, el "Torero Japonés" El arte del matador
        "Soy factura de un apaisaje" por Nicolas Matayoshi 
        "El mundo de afuera y el mundo de adentro: ¿Qué es ser Nikkei Peruana?" por Doris Moromisato

Okinawa, el reino de nuestras raíces
沖縄、私たちの根の王国
    Características Geográficas y Climáticas
    La inagotable y maravillosa cultura okinawense
    Historia ancstral: La niña de yamashita
    Nombre e historia de la prefectura
    Cultura indomable
    Mi pueblo tiene la risa de Corea y Okinawa por Kenzaburo Oe
    Prefectura de Okinaw ay sus Shi-Cho-Son

Inmigración japonesa al Perú
ペルーへの日本移民の歴史
    El primer japonés en el Perú
    Perú: tierra de inmigrantes

Glosario
用語解説


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by Fernando Nakasone