OKINAWA Y EL ULTIMO SAMURAI
JAVIER OYAKAWA NAKAMOTO
M.A. candidato a Ph.D.
Profesor de Economía de la PUCP
La reciente
exhibición de la película El Ultimo Samurai nos permite reflexionar sobre el
complejo proceso de cambios que se produjo en el Japón durante la segunda mitad
del siglo XIX, y sobre el papel que jugó Okinawa en dicho proceso. El período
es usualmente conocido como el de la Restauración Meiji. La película presenta
personajes ficticios que, sin embargo, se sustentan en personas reales cuyas
vidas y acciones son aún más interesantes y dramáticas que las presentadas en
el filme.
No pretendemos hacer un comentario crítico sobre la película, solo la utilizaremos como punto de partida para entender el papel que el reino de las islas de Ryukyu, como se conocía a Okinawa en esa época, jugó en los rápidos cambios que transformaron al Japón feudal y débil, en la potencia económica y militar que culminó en la Segunda Guerra Mundial.
Nos interesa comentar sobre dos personajes de la película: Katsumoto, por un lado, y Omura, por el otro. El personaje de Katsumoto se basa en la vida del samurai de la región de Satsuma (hoy conocida como Prefectura de Kagoshima): Saigo Takamori (1828-1877), samurai del tipo gokosho gumi (de nivel bajo), pobre y cuya familia debía trabajar la tierra para sobrevivir. La situación económica de Saigo mejoró significativamente cuando empezó a trabajar como funcionario público, en el control de los impuestos, dentro de la amplia administración estatal que existía en Satsuma en su época.
El personaje de Omura se basa en la vida de Okubo Toshimichi (1830-1878), cuya familia también pertenecía a los samurai del tipo gokosho gumi. El padre de Okubo se desempeñaba como guardaespaldas hasta que logró ingresar a trabajar en la administración pública que controlaba el comercio de Okinawa. Okubo también ingresó a trabajar en la administración pública y se dice que fue él quien le consiguió trabajo a Saigo en el aparato estatal de Satsuma, controlado por el clan de los Shimazu desde el siglo XII.
Ambos personajes de la vida real fueron amigos y, como ya se mencionó, fueron parte de la administración pública de Satsuma que pasó de estar en bancarrota alrededor del año 1830 a ser muy rica en la década de 1850-60. Es precisamente en este proceso económico en que Okinawa juega un papel fundamental. Pero, antes de continuar con este periodo, hagamos algunos comentarios sobre estos dos personajes que se convirtieron en los líderes de la Restauración Meiji hasta el año de 1868, pasando por ser confabuladores contra el régimen del Shogunato que existió por cerca de 250 años, desde el año 1609. Ambos apoyaban la presencia del Emperador en la administración política y militar del Japón, desplazando así al Shogun, pero discrepaban en la forma de gobierno adecuado para el Japón. Saigo Takamori deseaba un imperio federado, con un gobierno central en donde los señores feudales tenían un rol importante y mantenían relaciones limitadas con el resto del mundo; mientras que Okubo Toshimichi promovía un fuerte gobierno central donde desaparecían los poderes feudales y se imponía un ejército nacional de conscriptos que reemplazaba a los samurais en su rol de ejército imperial, de tal forma que esta administración central podría negociar con buen pie sus vínculos con las potencias extranjeras de las cuales necesitaban adquirir las tecnologías modernas de la guerra. Los amigos de la infancia se enfrentarían particularmente en el año 1873, después que Okubo retornara al Japón de su gira por Europa y los Estados Unidos. El enfrentamiento ocurrió con relación a dos temas, el primero se relacionaba con el plan de reforma agraria conocido como Chiso Kaisei, que afectaba seriamente la situación económica de los samurais y que tenía por objetivo liquidar definitivamente el orden señorial feudal-del que Saigo Takamori era un fiel defensor-y establecer la propiedad privada de la tierra. El segundo tema se relacionó con un supuesto plan de invasión a Corea diseñado por Saigo y que fue rechazado por Okubo Toshimichi, entre otros. A raíz de esto Saigo abandona el Consejo de Asesores del Emperador, al que pertenecían ambos, y regresa a Satsuma donde funda una escuela de samurais y mantiene una posición hostil hacia la administración central en la que Okubo ocupa el puesto de Ministro del Interior (anteriormente se había desempeñado como Ministro de Finanzas del imperio).
El daimyo (señor feudal) de Satsuma era conocido por su tradicional apego a la filosofía de los samurai, es más, mientras en otras regiones el porcentaje de la población que se identificaba como samurai era en promedio de un 10%, en Satsuma este porcentaje alcanzaba cerca del 40%. Una particularidad de la administración pública de Satsuma era su gran tamaño, en la que los samurais participaban en gran número. Los samurais, de todos los niveles, dependían de los ingresos públicos para su bienestar. Este gran aparato estatal que contrataba un gran número de samurais no podía depender solo de los impuestos que se cobraban a los vasallos, debía tener otra fuente de ingresos, y para ello los Shimazu habían logrado desarrollar dos importantes actividades. Primero, impusieron un monopolio público en la producción y comercialización de la caña de azúcar que se vendía en los mercados de Osaka, ya que la única región en Japón que producía caña de azúcar era Okinawa, que estaba bajo control del daimyo de Satsuma. Segundo, los Shimazu habían desarrollado un gran servicio de inteligencia estatal, con los samurais, que servía para evadir los controles impuestos por el Shogunato para evitar el comercio con China y otros países sin la autorización del Shogun. Esto es, la administración de Satsuma tenia un sistema público propio que cumplía las funciones de evitar que el Shogun descubriera el contrabando de productos con otros países, y, también, la de evitar que comerciantes privados se favorecieran con dicho contrabando. Es así que Satsuma puede subsidiar y mantener su aparato estatal y mantener satisfecha a su gran población de samurais.
Qué sucedió entre 1830 y 1868? Este periodo es conocido como la Era Tempo, y se inició con devastadoras hambrunas en todo el Japón, las que llevaron a muchos daimyo a agotar las reservas de arroz recolectadas como impuestos a sus vasallos. Por otro lado, aún antes de las hambrunas, el daimyo de Satsuma había acumulado una deuda enorme con los comerciantes del gran centro de Osaka. En 1824, Zusho Shozaemon, un modesto pero leal servidor de los Shimazu, fue encargado de las finanzas públicas y de eliminar la deuda restaurando la salud financiera de Satsuma. La primera y principal medida de Zusho fue «repudiar» la deuda con los comerciantes de Osaka, o para ser más precisos ¡la renegoció a 250 años prácticamente sin pago de intereses! ¿Cómo este modesto asesor del gobierno logró el milagro financiero? La mejor explicación que se puede ofrecer es el interés que los comerciantes de Osaka tenían en participar del contrabando que se realizaba a través de Okinawa. Por supuesto que, adicionalmente, cortaron todo crédito comercial a Satsuma para evitar mayores descalabros financieros. La segunda medida consistía en mayores controles en la producción y comercialización del azúcar de las islas Ryukyu, cuyas ventas representaban la mitad del azúcar comercializada en Osaka. Así, ya en el año de 1848, las finanzas de Satsuma no sólo eran las más saludables de Japón, sino que también fue el año en que Zusho Shozaemon se suicidó para asumir la responsabilidad del creciente contrabando descubierto por los agentes del Shogunato, salvando de la responsabilidad a los Shimazu.
Es durante este periodo que Okubo Toshimichi desarrolla sus habilidades como financista y diplomático (al trabajar en el aparato estatal de Satsuma) que le servirán, posteriormente, en su función de Ministro de Finanzas del imperio y es, también, el periodo en que Saigo Takamori desarrolla sus habilidades como jefe militar de los samurais de Satsuma que, luego, a mediados de la década de 1860, le permitirán conspirar para restaurar el poder del Emperador y eliminar el sistema Shogunal en 1868. Este proceso de cambios es complejo y, muchas veces, contradictorio, pues Saigo pasa de apoyar inicialmente al Shogun, a enfrentarse a él, para, finalmente, convertirse en defensor del antiguo orden feudal en contra de los modernizadores como Okubo Toshimichi. La culminación de los enfrentamientos entre Saigo y Okubo ocurre en el año de 1877, en la famosa batalla de Sei Nan, donde el ejército imperial de conscriptos se enfrenta a los samurais de Saigo.
La carrera de Okubo Toshimichi acaba en 1878, cuando fue asesinado por discípulos de Saigo Takamori. A partir de esa época la región de Satsuma-Kagoshima comienza a perder importancia econÛmica, y la recién incorporada Prefectura de Okinawa nunca recuperará su ventajosa posición en el mercado de azúcar debido a la introducción de nuevas semillas importadas de Europa y utilizadas en la región norte del Japón por otro oriundo de la región de Satsuma: Matsukata Masayoshi, cuya familia se había enriquecido con el comercio de caña de azúcar de Okinawa.